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Editorial
Las condiciones son favorables para la revolución
Compañeros: En este mes de abril hemos completado veintisiete meses desde que el periódico Nueva Democracia se publica regularmente.
El esfuerzo permanente de los camaradas y colaboradores que trabajan en su edición y distribución ha permitido sostener este órgano de propaganda mlm y nos sentimos dichosos de que nuestro periódico actualmente contribuya en nutrir y fortalecer el trabajo de numerosos comunistas y revolucionarios que reconocen en los planteamientos de Nueva Democracia una defensa permanente de la ideología del proletariado, el marxismo-leninismo-maoísmo, y una línea política correcta para orientar nuestro trabajo revolucionario.
Este número 39 se publica muy retrasado respecto de la fecha que inicialmente nos propusimos y pedimos disculpas a nuestros lectores por este atraso. Queremos manifestar que no ha sido descuido ni displicencia lo que ha retrasado la actual edición, sino las primeras consecuencias dichosamente inevitables de haber reorientado nuestras fuerzas en desplegar sin más demora el trabajo entre las masas. El próximo número de Nueva Democracia, la edición número 40, será la última publicación de nuestro periódico con frecuencia mensual pues, como ya anunciamos, venimos concentrando nuestras fuerzas en desplegar activamente la línea de masas en el seno del pueblo. Puesto que nos reafirmamos en la ideología y la política proletaria, no tenemos más alternativas que actuar consecuentemente con esto.
Que la línea ideológica y política sea correcta lo decide todo, señala el Presidente Mao Tse-tung. Esta afirmación la conocemos hace un tiempo, pero sólo la hemos venido comprendiendo paulatinamente. Un aspecto de esta creciente comprensión la hemos venido alcanzando en el esfuerzo teórico de interpretar la situación política nacional e internacional a la luz del marxismo-leninismo-maoísmo, pero el aspecto principal lo vamos comprendiendo cada vez más en el desarrollo del trabajo entre las masas, en la profundización del manejo práctico de la política, en ir reconociendo las diversas manifestaciones del capitalismo burocrático y la semifeudalidad en nuestro país y en saber sacar lecciones de las experiencias que otros revolucionarios desarrollan en distintas partes del mundo.
Y es precisamente esta mayor comprensión de la ideología y la política del proletariado lo que nos impulsa a concentrar nuestro trabajo en lo hondo y profundo de las masas, en el seno de las masas más pobres del campo y la ciudad.
Hemos reconocido que las condiciones objetivas son cada vez más favorables para la revolución, que el capitalismo en su fase imperialista vive su crisis general y última, que como consecuencia de esto la tendencia a la concentración monopólica del capital no se detiene sino que muy por el contrario se agudiza y que con ello se agudizan todas las contradicciones del mundo actual. A través de las páginas de ND hemos denunciado que el imperialismo y los reaccionarios de todo el mundo vienen descargando el peso de la actual recesión económica sobre las masas pobres en todos los puntos del planeta, principalmente en los países semicoloniales como los nuestros; que se agudiza la opresión y explotación sobre los pueblos del mundo, las invasiones militares imperialistas, las guerras de rapiña. Y hemos reconocido también que estas condiciones objetivas engendran crecientes manifestaciones de protesta y rebelión, cuyo marco es precisamente la crisis general del capitalismo y el ascenso de una nueva ola de la revolución proletaria mundial encabezada por las gloriosas guerras populares de Perú e India.
Pero si reconocemos además que no bastan las protestas y las movilizaciones, sino que éstas requieren de una línea ideológica y política que guíe el actuar de las masas por el camino revolucionario, si nos empeñamos en bregar por imponer el maoísmo como mando y guía de la revolución proletaria mundial impulsando la revolución en nuestro propio país, entonces sólo nos queda actuar en consecuencia y desplegarnos sin demora entre las masas como activistas mlm, como propagandistas, agitadores y organizadores, es decir, impulsando la línea de masas.
Reafirmarnos en la línea de masas implica reconocer el papel político que las masas tienen, reconocer que son las masas quienes hacen la historia. Ninguna transformación en la historia se ha realizado sin la participación de las masas, pero éstas actualmente no reconocen en sí el poder transformador que tienen. Entre las amplias masas la tendencia actual es actuar de manera espontánea. Apremiados por sus condiciones de vida inician movilizaciones en que demuestran su decisión y combatividad, pero cuyas perspectivas son difusas precisamente por la falta de conducción política proletaria pues, como enseñara Lenin, si no es la ideología y política proletaria la que orienta la lucha de las masas, entonces es la ideología y política burguesa la que campea a sus anchas.
Por eso la urgencia en que hoy como revolucionarios, como comunistas, nos hagamos parte de las luchas de las masas y breguemos para que éstas reconozcan como propia la ideología y la política proletaria, para que las masas tomen las riendas de su propio destino y desaten el torrente revolucionario que rompa con las trabas que les oprimen y explotan. Nuestros esfuerzos se concentran en organizar, movilizar y politizar a las masas más pobres de nuestro país. Aplicando el principio de ir de las masas a las masas, es decir, recogiendo sus necesidades, transformándolas en consignas, petitorios y plataformas a defender por medio de la lucha. La tarea a la que nos abocamos los comunistas es partir desde estas necesidades fundamentales, impulsando y generando lucha reivindicativa orientada a demostrar que el viejo Estado no sirve para nada y que por lo tanto, la rebelión se justifica. No debemos vacilar en sumarnos a la lucha de las masas, sirviendo de todo corazón al pueblo, con la convicción de que la única salida que hoy tenemos como pueblo es la lucha revolucionaria, especificada en guerra popular por una nueva democracia, el socialismo y el comunismo.
De la mano con la línea de masas, debemos atender también la necesidad de impulsar la construcción de los instrumentos necesarios para llevar adelante la revolución, construir y desarrollar las condiciones subjetivas necesarias: partido, ejército y frente. Cuestión que forma parte de la línea de construcción. Esta es una tarea que no se abandona jamás, no se escoge entre la construcción de partido y el trabajo entre las masas; más bien, no existe el Partido sino está sumergido entre las masas, dotándolas de dirección política. Es en este sentido que hemos también reconocido la necesidad de alcanzar la unidad de los comunistas en función de la reconstitución del Partido Comunista sobre las bases del maoísmo. Son dos tareas indisolublemente ligadas la una de la otra.
Todo lo señalado, se especifica en el despliegue de diversas políticas específicas a desarrollar entre las masas, son políticas que se desarrollan considerando las clases revolucionarias y los sectores de clases que participan de la revolución. Impulsamos la política de construcción de una fuerte y combativa Unión de Pobladores en Lucha, sector que no ha dejado de movilizarse en los últimos años y que concentra a las masas pobres de la ciudad. Junto a ello, impulsamos la política de conformación de núcleos que defiendan la necesidad de la construcción de una Federación Clasista de Obreros y Trabajadores, rompiendo con el viejo estilo sindical, decadente, que desconfía de las masas, rompiendo con el corporativismo, impulsando la disposición a romper con el legalismo, que tanto daño hace a la lucha popular. Impulsamos un sindicalismo de nuevo tipo, clasista y revolucionario. Los campesinos, principalmente los campesinos pobres, son una fuerza principal en la revolución de Nueva Democracia, entre ellos debemos impulsar la política de construcción de núcleos que defiendan la conformación de un Frente de Campesinos Pobres, que luchen por la conquista de la tierra arrebatada. Entre la juventud popular impulsamos la política de la conformación del Frente de Estudiantes Revolucionarios y Populares, con carácter revolucionario y popular, que despliegue las demandas comunes en defensa del derecho a la educación para el pueblo, una educación científica, nacional y al servicio de las necesidades del pueblo. En estas demandas democráticas por el derecho a la educación un papel importante lo cumplen también los trabajadores de la educación, quienes diariamente trabajan con cientos de muchachos populares y quienes a su vez, en su condición de explotación como trabajadores tienen permanentes demandas que impulsar y defender bajo la política de conformación del Frente de Trabajadores Clasistas de la Educación, que cumpla tareas políticas entre los trabajadores, y ante los jóvenes populares. Todo esto apoyado permanentemente por los activistas que desarrollan trabajo político en el ámbito cultural y artístico, quienes impulsan la conformación de un Frente Cultural Revolucionario por una nueva cultura, una cultura revolucionaria que se arraigue en nuestro pueblo. En todos estos frentes de masas están presentes las mujeres y las mujeres populares, la mitad del cielo, por su condición de doble opresión tienen mayores razones que justifican la necesidad de levantarse contra la opresión y explotación. Las mujeres populares, han mostrado arrojo y valentía para desplegar la lucha en la defensa de sus necesidades y las de sus familias y esta lucha permanente se orientará decididamente en el camino de la revolución en la medida que seamos capaces de desplegar la política de Movimiento Femenino Popular.
En la medida que los activistas mlm impulsemos estas políticas específicas en los frentes naturales de masas, en la población, en los lugares de trabajo, en los lugares de estudio, defendiendo la necesidad de la existencia de movimientos fuertes, combativos y unidos en un mismo torrente de lucha, con ideología y política proletaria, estaremos dando un nuevo impulso a la unidad de todas las luchas del pueblo contra nuestros enemigos principales.
El Periódico Nueva Democracia en más de cinco años cumplió con importantes tareas de análisis de realidad, de agitación y de propaganda del maoísmo, tareas permanentes de los comunistas que en este periodo realizaremos por otros medios, desarrollando la iniciativa de los activistas para la elaboración y publicación de volantes, cartillas, manuales, afiches, de rápida aparición, que apoyen las tareas de organizar, movilizar y politizar a las masas, pero principalmente mediante la propaganda oral permanente y persuasiva de la ideología comunista entre las masas.
Para defender, enarbolar y principalmente aplicar el maoísmo, para defender el camino de la guerra popular en Chile y el programa de la revolución, debemos además profundizar nuestra comprensión del capitalismo burocrático y la semifeudalidad mediante la investigación. Impulsamos a que el estudio sea para aplicar y no para acumular conocimientos, que las investigaciones se realicen en movimiento de masas mismo, precisamente para movilizar. Hoy insistimos en la necesidad de estudiar aplicando, investigar movilizando.
Camaradas, compañeros, las perspectivas son brillantes, avancemos en estas tareas. El llamado es siempre vigente ¡A cumplir las tareas revolucionarias!
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