| Editorial
Enarbolar y defender
el marxismo-leninismo-maoísmo
Los economistas burgueses han venido propagandizando la supuesta recuperación económica tras el colapso sufrido el 2008, sin embargo el capitalismo en su fase superior y última, el imperialismo, muestra claros síntomas de que no vive simplemente una crisis cíclica, sino una agudización de la crisis general del imperialismo. Apenas se daban a conocer cifras azules y se esperaba un crecimiento importante en EE.UU., nada de lo adelantado por los especialistas se ha cumplido y al contrario una nueva caída de las bolsas en Europa ha estremecido las principales economías del mundo. Los mismos organismos financieros imperialistas han tenido que reconocer que es muy probable que los efectos de esta crisis se dejen sentir durante la próxima década. El presidente de la Reserva Federal yanqui Ben Bernanke señaló que es muy probable que de no adoptarse medidas drásticas los “desequilibrios” que llevaron al colapso económico reaparezcan tras la recuperación. Las proyecciones del FMI tampoco son muy auspiciosas.
Esto lleva a nuevas tensiones, pugnas y colusiones entre las distintas potencias imperialistas. Las masas de América Latina, África, Medio Oriente y gran parte de Asia, están siendo obligadas a soportar todo el peso de la crisis. Pero donde hay opresión hay rebelión, que en forma generalizada se viene manifestando en crecientes movilizaciones de masas en todo el mundo. Las luchas armadas de resistencia en Irak y Afganistán han venido asestando duros golpes al imperialismo yanqui y sus asociados.
La situación es favorable para la revolución, y así viene siendo demostrado en aquellos países donde sendos partidos comunistas conducen la más alta forma de lucha del proletariado y las masas, la guerra popular.
En Perú, la Guerra Popular dirigida por el PCP se va fundiendo cada vez más con el ascendente movimiento de masas y asesta duros golpes a las fuerzas armadas reaccionarias. En la India los comunistas del PCI (M) controlan extensas zonas del territorio de distintos estados, en los cuales se vive una nueva economía, una nueva política y una nueva cultura.
El camino de cercar las ciudades desde el campo muestra toda su validez para las naciones oprimidas en pleno siglo XXI y demuestra con claridad meridiana que los imperialistas y los reaccionarios son sólo tigres de papel, parecen temibles, pero quien es realmente poderoso es el pueblo.
Las masas oprimidas y el proletariado del planeta cuentan con sus vanguardias en Perú y la India. La situación política internacional se vuelve cada vez más favorable para iniciar y desarrollar la guerra popular. Así, el problema se traslada a la existencia de Partidos Comunistas guiados firmemente por el marxismo-leninismo-maoísmo, que con línea de masas y en lucha de dos líneas avance aplastando las tentativas de la reacción y el revisionismo.
El revisionismo es siempre peligro principal para la victoria de la revolución, tal como ha quedado demostrado una vez más en Nepal. De allí la necesidad de combatir tenazmente al revisionismo y sus patrañas, bregando por poner al maoísmo como mando y guía de la revolución proletaria mundial.
La URC(MLM) de Chile ha llegado al maoísmo principalmente por la influencia de la Revolución Peruana dirigida por el PCP y su jefatura el Presidente Gonzalo. Los maoístas chilenos reconocemos los aportes del Presidente Gonzalo y del pensamiento gonzalo (aplicación del mlm a la realidad peruana) al establecimiento del maoísmo como una nueva etapa del marxismo, y por lo tanto como una importante contribución a la ciencia del proletariado. No obstante esto, estamos convencidos que muchos aspectos sólo llegaremos a manejarlos y comprenderlos en la medida que nos fusionemos con la lucha de clases, que desarrollemos lucha de líneas y que ambas se lleven a una fase más alta para iniciar y desarrollar en nuestro país la Guerra Popular.
La reacción por todos los medios posibles ha intentado poner en tela de juicio al Presidente Gonzalo y su pensamiento, presentándolo como un capitulador. Con esto pretende desarmar ideológicamente la revolución peruana y contrarrestar la enorme influencia que el Presidente Gonzalo y el PCP tienen en el movimiento comunista internacional.
Debemos fijar nuestra posición respecto del Presidente Gonzalo: a un comunista encarcelado al cual se le ha negado todo contacto con el exterior no le debemos poner en duda su calidad de revolucionario mientras no se pruebe lo contrario, y en el caso del Presidente Gonzalo esto último no ha ocurrido. Tomamos el discurso del Presidente Gonzalo de septiembre de 1992 como el último dado por él ante las masas y exigimos su presentación pública ante los medios de prensa peruanos e internacionales para que sea él quien se pronuncie sobre la Guerra Popular en Perú y sobre las patrañas de las cartas de paz y la recientemente publicada seudo-autobiografía “De puño y letra”, gestada entre agentes de inteligencia peruana, la CIA y servidos por las ratas de la LOD revisionista y capitulacionista.
La situación nacional se desarrolla, la lucha de clases no cesa y nuevos contingentes de jóvenes proletarios y populares van aprendiendo a impulsar la protesta. Es importante que las nuevas generaciones de revolucionarios aprendan a distinguir las tácticas que emplea la contrarrevolución para desprestigiar a nuestros jefes revolucionarios. Al atacar a las jefaturas buscan contener la lucha revolucionaria de las masas. Estas tácticas no son nuevas y las seguirán utilizando.
Hoy los comunistas chilenos venimos tenazmente desenvolviendo las tareas anti-electorales, uniéndonos audazmente a las masas pobres del campo y la ciudad. Esto nos coloca ante problemas nuevos, cuestiones que no manejábamos antes y que ahora comenzamos a intuir su comprensión. Pero aún podemos hacer más y el ascenso de la lucha de masas nos obliga a apurar el paso. Tomamos el marxismo-leninismo-maoísmo como nuestra guía y observamos el desarrollo de las guerras populares en el mundo como nuestro faro. Sólo debemos confiar en la ideología y persistir en la tarea unirnos aún más estrechamente a las masas, insistiendo en que el único camino real hacia la emancipación es la guerra popular y que nuestro trabajo actual debe estar orientado en todo momento a su preparación, concientes que hoy impulsar la revolución en nuestro país es nuestro mejor aporte al desarrollo de la revolución proletaria mundial. comenta este artículo... |