| ENEA “QUIERE TU BARRIO”
Pobladores no propietarios de Cerro Navia se organizan contra el desalojo y los planes inmoviliarios de la gran burguesía
Las Viñitas es un barrio que pertenece a la comuna de Cerro Navia, está ubicada al surponiente de la comuna, colindando con la comuna de Pudahuel. Al occidente de este barrio se encuentra el Parque de Negocios ENEA, y un poco más al norte, el Aeropuerto Arturo Merino Benitez. (ver mapa)
Las Viñitas se extiende en un área de 62,1 km2 y está conformada por tres sectores: La Viñita I, La Viñita II y La Hondonada. Construida en 1985, con un total de 1.029 pequeños departamentos de 36 metros cuadrados en Las Viñitas viven actualmente más de 3.600 personas.
El viejo Estado a través del municipio (poder local de grandes burgueses y terratenientes al servicio del imperialismo yanqui principalmente) ha presionado a los pobladores propietarios y no propietarios para que acepten las migajas que les ofrecen como solución. Frente a esto, los pobladores se organizan para luchar por el derecho a la vivienda.
Desde agosto de 2006 opera en este sector el programa gubernamental llamado “Quiero mi Barrio”. Este programa está pensado para implementarse en las poblaciones más pobres, las que el Estado burgués-terrateniente llama ‘vulnerables’. Es decir, poblaciones en donde la posibilidad de explosividad social y desborde es muy cierta.
Como parte de la intervención del Programa “Quiero mi Barrio”, el DICTUC (Dirección de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Universidad Católica), realiza un Estudio sobre las condiciones del sector. De este estudio emana un Informe que señala que, debido a las ampliaciones que los pobladores han realizado en sus viviendas, se ha debilitado la estructura de la construcción. Sin embargo, en el Informe se afirma que “no existen deterioros severos que pongan en riesgo inminente a los pobladores”. Pese a ello, el Serviu, el Ministerio de Vivienda y la Municipalidad ha dicho a los pobladores que es necesario sacarlos a todos del lugar, destruir los edificios y reubicar a la mayoría de ellos en un sector dentro de la comuna llamado Nuevo Barrio, el que se levantará en el sector del ex fundo Santa Elvira, terreno comprado por el Serviu a la familia Guzmán, un grupo de especuladores con el suelo de uso urbano.
Algunos vecinos están de acuerdo con el cambio que les ofrece Serviu, ya que las casas del Nuevo Barrio no son tan pequeñas como lo son las actuales, y estarán ubicadas muy cerca de donde se encuentra actualmente la población Las Viñitas. Tanto la ampliación de los metros cuadrados construidos como la permanencia en la comuna han sido dos demandas que el movimiento de los pobladores sin casa ha reclamado desde hace ya varios años; el Estado ha tenido que reconocer estas conquistas.
Existe otro sector de vecinos que rechaza la propuesta del Serviu. El subsidio que se les ofrece es de 650 UF, eso significa que el Nuevo Barrio estará conformado por casas y departamentos sin terminaciones, sino sólo con la obra gruesa; por eso es que piden que el subsidio sea de 1.000 UF y que las casas que se entreguen estén terminadas. A su vez, aquellos que no desean vivir en el Nuevo Barrio, deberán encontrar solución habitacional por la misma suma, por eso es que la demanda también es que el subsidio a recibir sea de a los menos 1.000 UF.
También los vecinos piden que se les indemnice, ya que no son ellos los que han pedido salir de este sector, sino que ha sido un proyecto impuesto desde el viejo Estado chileno.
Inicialmente el Serviu ha señalado a los pobladores del sector que otorgará solución habitacional a los allegados de la población Las Viñitas, sin embargo, la EGIS AGINSA, organismo nombrado directamente por el Serviu para hacerse cargo de la implementación del proyecto señala que sólo tomarán a su cargo la situación de los propietarios que se vayan al Nuevo Barrio y que el resto de los pobladores deberá resolver su situación con otra Entidad.
Es importante considerar que el proyecto Nuevo Barrio contempla la construcción de 922 viviendas, por tanto no da cabida a todos los vecinos del sector, ¿qué ocurrirá con aquellos que no se van a estas nuevas viviendas?, ¿qué respuesta ofrece Serviu para ellos? Existe mucha incertidumbre entre los habitantes de Las Viñitas, y existe además, escasa y contradictoria información entregada por el Serviu y la Municipalidad.
En Las Viñitas también existen muchas familias que sin ser propietarios, llevan años viviendo en esta población, personas que se tomaron los departamentos. El proyecto Nuevo Barrio no entrega ninguna alternativa a estos pobladores, son ellos -junto a los allegados- los que están en la mayor incertidumbre. Por tanto, los pobladores señalan que ellos no saldrán de sus casas mientras no tengan una casa segura a la cual irse. Eso es lo que han denominado ‘casa por casa’, o ‘llave por llave’.
Otra motivación importante de los vecinos para organizarse y rechazar la propuesta de Serviu es que perciben que detrás de la necesidad de destruir la población Las Viñitas están los intereses de las inmobiliarias y de los grupos empresariales que operan en el sector. Y en esto, tienen razón.

Las razones que las autoridades no han planteado a los pobladores
Al poniente de la población Las Viñitas se encuentra el sector industrial ENEA, éste es un gigantesco Parque de Negocios en donde se integran industrias, oficinas, proyectos habitacionales, abarcan una superficie de más de 1.000 hectáreas. ENEA es de propiedad en un 55% de ENERSIS y en un 45% de la familia Guzmán Nieto, dueña del antiguo fundo Casas de Lo Prado. Los propietarios de este Parque de Negocios señalaban el año 2000 que se proyectaba un fuerte crecimiento inmobiliario en el sector que podría durar hasta 25 años.
En ENEA existen a la fecha más de 60 empresas y cerca de 10 mil residentes. Hoy, casi 10 años después de su inauguración, se desarrolla un mega proyecto inmobiliario en este Parque de Negocios, el que involucra a las comunas de Cerro Navia y Pudahuel. Este colosal proyecto busca convertir la zona en un polo de desarrollo industrial, comercial e inmobiliario. Aprovechando la cercanía existente con el Aeropuerto, buscan convertirla en una ciudad aeroportuaria.
Millonaria inversión, que por supuesto busca obtener también millonarias ganancias. Este mega proyecto inmobiliario forma parte de los Proyectos de Desarrollo Urbano Condicionado (PDUC), plan lanzado por el gobierno concertacionista de Lagos el año 2003, que incentiva el “desarrollo” inmobiliario en las afueras del terreno urbano de la Región Metropolitana. Los primeros en implementarse serán ENEA, Urbanya (grupo Santa Cruz-Yaconi) y Praderas (grupo Hurtado Vicuña), todos en el mismo sector, muy cercanos unos de otros. Tres mega proyectos que caminan conjuntamente desde hace varios años. Para lograr desarrollar este gran proyecto inmobiliario, los tres grupos pertenecientes a la burguesía compradora presionaron a representantes del gobierno para obtener la modificación del Plano Regulador de la Región Metropolitana, trámite que tras varios años de gestiones les permitió convertir estos paños de zona silvoagropecuaria a zona urbana, apta para vivienda y comercio.
Con ello, está todo preparado para iniciar las construcciones, las que contemplan tres grandes ciudades: ENEA, ciudad empresarial, Urbanya y Praderas. En conjunto pretenden que dentro de unos 25 o 30 años más vivan en este sector unas 200.000 personas, más que las que viven hoy en toda la comuna de Cerro Navia. Es decir, prácticamente construirán una nueva comuna.
En conjunto, estas inversiones son las más importantes en el ámbito inmobiliario de la última década, por eso tanto el Diario Financiero, como El Mercurio y el Diario La Tercera, voceros de la burguesía compradora, lo llaman el “Mega Proyecto Inmobiliario”. Proyecto que ya ha tentado al representante de otros miembros de esta burguesía monopólica no estatal como Horst Paulmann (Cencosud), quien ya tiene proyectado levantar, a 7 kilómetros del Aeropuerto Pudahuel, un gran mall en 30 hectáreas en ENEA y que ya fueron adquiridas por él. Este mall iniciaría sus construcciones el año 2010. También se ha sumado al proyecto, una gran cadena internacional de hoteles. El gerente general de ENEA no ha querido revelar quienes serán estos inversionistas.
Estos grupos de la gran burguesía también prevén desarrollar la construcción de un tren ligero que de conectividad a estas mega ciudades, y que integre todo el sector con la estación Pajaritos del Metro. Para ello ya han tenido conversaciones con representantes de la burguesía burocrática a cargo de Metro S. A. y con organismos del viejo Estado. Tren que también Paulmann estaría dispuesto a financiar y que atravesará toda la comuna de Pudahuel.
Estas inversiones de capital monopolista no estatal y estatal se desarrollan conjuntamente con el proyecto de otros sectores de la burguesía burocrática que controlan la Dirección General de Obras Públicas y que pretende construir un corredor que conecte Avenida La Estrella con la calle Bandera en el centro de Santiago, del cual ya se presentaron las bases de licitación en mayo del 2008. Debemos también señalar otro importante proyecto de construcción para el sector: el Parque inundable La Hondonada a desarrollarse en la zona del mismo nombre de la comuna de Cerro Navia. El cual también está en la carpeta del Ministerio de Obras Públicas. Probablemente estos proyectos terminen en manos de capitales imperialistas.
Para poder implementar todo este gran plan de construcción el capital monopolista requiere de mayor y mejor conectividad vial entre el sector de ENEA y el centro de Santiago. Y precisamente la población Las Viñitas interfiere en estos planes. Ubicada entre ENEA y Mapocho, se convierte en un obstáculo para el desarrollo de nuevas rutas que vinculen las mega ciudades con el centro de Santiago (ver mapa). Consideramos que ésta es una de las causas principales por las que se pretende erradicar a los habitantes que viven en Las Viñitas.
Como vemos, esta es una más de una serie de iniciativas que buscan transformar la zona y que responde a un plan de construcción de larga data (año 2000), en donde nada queda al azar.
Pero nada de esto ha mencionado la Municipalidad, ni la EGIS, ni Serviu. Todos ellos dicen ignorar lo que se construirá después. Los vecinos se han visto obligados a recopilar información investigando exhaustivamente, para conocer los verdaderos motivos del entusiasmo de las autoridades en que los pobladores se retiren al Nuevo Barrio.
El papel de la municipalidad y de las EGIS
Los Municipios forman parte de la dictadura de terratenientes y grandes burgueses bajo orientación del imperialismo yanqui (principalmente) y representa esta dictadura a nivel local, actúan como colchón de los reclamos, luchas de los pobladores de las respectivas comunas. Su función es contener la lucha de clases, desviar el descontento, para ello entre otras tareas contrarrevolucionarias entregan migajas culturales, recreativas y de beneficencia; intervienen las poblaciones impulsando actividades de esta índole, de manera de ampliar su base y lograr corporativizar las organizaciones populares en la población, buscan ejercer su influencia entre los pobladores, cooptan agentes, infiltran las organizaciones o compran dirigentes para defender los planes estatales a desarrollar en ellas. Si perciben que los vecinos buscan organizarse para desenmascarar la estafa, tratan de boicotear la organización popular. Algunos de los funcionarios municipales conciente o inconcientemente según el caso, actúan en gran medida como agentes contendores de la lucha de las masas, agentes que frenan la lucha de las masas. Algunos de estos funcionarios actúan a sabiendas, esperando algún pequeño beneficio a cambio de su buena conducta. En la práctica -con intención o no- son agentes que engañan a las masas populares, que pretenden hacer creer a las personas que el Estado da ‘lo mejor de sí’, cuando sólo entrega migajas. Es un Estado que no está al servicio de las masas populares y sus necesidades y jamás lo estará pues es la dictadura de burgueses y terratenientes al servicio del imperialismo.
Similar papel cumplen las EGIS, (Entidades de Gestión Inmobiliaria y Social) creadas por el decreto supremo 174 del Minvu el año 2005, son entidades particulares que cumplen tareas públicas en materia de política habitacional, desde su creación los pobladores que postulan a la vivienda están obligados a trabajar con una de estas entidades. De este modo el viejo y podrido Estado descarga sobre estos organismos tareas que antes las realizaban funcionarios del Ministerio de Vivienda. Cuando la política de vivienda no da respuesta a las necesidades de la clase y de los trabajadores que requieren casa se pasan la pelota unos a otros. Las EGIS culpan el Minvu, el Minvu a las EGIS. Así estas entidades son un colchón que amortigua la lucha de los pobladores ante el Estado.
Tanto la Municipalidad como las EGIS aspiran a que las masas postulen a la vivienda cumpliendo paso a paso, lentamente, con cada trámite burocrático y paralizador. No pueden comprender que la vivienda es una necesidad urgente para la familia popular. No pueden comprenden que la vivienda es un derecho que se le niega al pueblo, que no es una migaja, ni un premio, ni una concesión; si la familia popular no cuenta aún con su casa no es por culpa o responsabilidad personal, sino porque su miserable salario no le permitió ahorrar, porque tuvo gastarlo en sus hijos, en su educación y su alimentación, no es culpa del pobre recibir un salario de miseria (aunque algunos quieren que creamos eso).
Que demandan los pobladores de las viñitas
Los pobladores de Las Viñitas han levantado distintas organizaciones para encontrar la mejor alternativa ante la situación que atraviesan. Se han organizado en comités de vivienda, comités de defensa de los derechos de los pobladores, comités de allegados y comités de propietarios.
En la quincena de junio, una de estas organizaciones realizó una protesta en la población. Los pobladores de Las Viñitas exigieron en esa oportunidad:
- Entrega de viviendas con terminaciones, y no sólo con la obra gruesa
- Viviendas de al menos 1.000 UF.
- No entregaremos nuestras casas hasta tener una respuesta satisfactoria acerca de nuestro futuro hogar.
- A eso le llaman: “Casa por casa”. “Llave por llave”.
Estas demandas no pierden vigencia entre los pobladores de Las Viñitas, más aún, cuando saben que existen intereses monopolistas de gigantescos grupos económicos que se enriquecen por medio de la especulación inmobiliaria y que cuentan con la complicidad del capital monopolista estatal.
La lucha de los pobladores de Las Viñitas no es una lucha aislada, sino que forma parte del ascenso general de la lucha que las masas del país vienen desarrollando, la que se ha expresado en la lucha del proletariado por la defensa de sus puestos de trabajo y la defensa de sus salarios, en la lucha de los deudores por la defensa de sus viviendas, la lucha de los comités de allegados por la conquista de la vivienda, la lucha del pueblo mapuche por tierra y autodeterminación.
El periódico Nueva Democracia saluda y apoya la lucha de los pobladores de Las Viñitas, y estará atento a cómo se desenvuelven los hechos para continuar informando.
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