| Entrevista a dirigentes del Sindicato de Garzones
Continuar con las movilizaciones en la caleta Pacheco Altamirano: único medio para enfrentar a los monopolios
A inicios de este año Nueva Democracia realizó un primer acercamiento al problema que están viviendo los trabajadores de la Caleta Pacheco Altamirano en el Puerto de San Antonio (ver ND25, febrero 2009). Durante abril los dirigentes del Sindicato de Garzones se contactaron con nuestro periódico para una nueva entrevista con el fin de entregar más detalles y establecer algunas precisiones necesarias para la comprensión del problema.
 Los primeros días de enero del 2009, los trabajadores de la tradicional Caleta Pacheco Altamirano del puerto de San Antonio enfrentaron sus primeras jornadas de movilizaciones en contra de la construcción del Mall y el Casino en el puerto, puesto que dichas obras afectaban directamente el desarrollo de sus labores en plena temporada alta y de mayor afluencia de público. En la práctica estaban viendo dificultados los ingresos a la caleta, y disminuidos los estacionamientos para los turistas, pues dicha construcción estaba (y aún está) tapiando la entrada.
Estas jornadas de movilizaciones obligaron al principal empleado a sueldo de la concesionaria, el alcalde de San Antonio (Omar Vega, “ex” UDI) y a la Gobernación Regional, a atender las demandas de los trabajadores e iniciar una mesa de negociación que como es costumbre, concluyó en acuerdos que hasta hoy no se cumplen. En ése momento los trabajadores descubrieron que los dueños de los locales, quienes en principio se habían manifestado como sus aliados en las movilizaciones, habían recibido dineros de la concesionaria, una parte de éstos debían ser repartidos entre los trabajadores, lo que nunca sucedió.
A la fecha las obras de la construcción del Mall y el Casino avanzan sin contratiempos y se anuncia la entrega y puesta en funcionamiento del casino en el mes de agosto. Los accesos a la Caleta siguen con las mismas dificultades, el público comienza a disminuir por el término de la temporada estival y la temporada crítica para los trabajadores de la Caleta se anuncia sin piedad.
En éste contexto desarrollamos una entrevista a los dirigentes del Sindicato de Garzones: don Hernán Galvez, con más de 30 años en la Caleta y que todos llaman cariñosamente “don Nano”, a Paulo Salas, el más joven, quien nos cuenta que trabaja desde los 13 años en el lugar, Ramón Rubio el tesorero del sindicato y Fresia Huerta, secretaria, que no pudo estar presente por sus labores de cajera de un local.
Comienzan sus relatos entregando antecedentes que describen el actual problema. Nos muestran fotografías de los problemas con los estacionamientos y se manifiestan muy preocupados por lo que acarreará la temporada baja.
Según nos relataron, cuando se ven enfrentados al problema de los accesos a la Caleta y la falta de estacionamientos, comenzaron por golpear puertas, llegaron hasta la alcaldía de San Antonio y trataron de agendar una audiencia con el alcalde. Lograron una reunión para el 27 de marzo, cuestión inaceptable, pues el problema lo tenían en ése momento y para la fecha ofrecida la temporada alta ya habría pasado. Dado que las respuestas oficiales se tardaban, decidieron el camino de la movilización, aspecto que dio un giro en el desarrollo del conflicto.
Las movilizaciones se desarrollaron en tres jornadas, ocuparon el principal acceso de San Antonio con el resto del litoral cortando el tránsito, realizaron una jornada de marcha hasta la gobernación, para lo cual se aliaron con el gremio de pescadores artesanales de la caleta, los vendedores de los puestos de pescados y los artesanos. Producto de estas movilizaciones consiguieron abrir las puertas que antes se les habían negado y forzaron las negociaciones.
Frente al movimiento de masas que venía en ascenso, la gobernación y la alcaldía hicieron uso simultáneo de las tres herramientas habituales de la reacción: apostar a la división generando un conflicto entre los trabajadores y los locatarios; desmovilizar ofreciendo cursos de reconversión laboral y firmando acuerdos que no cumplirán, y simultáneamente reprimir con hostigamiento y amenazas a los elementos más activos entre los trabajadores.
El conflicto con los locatarios
Los trabajadores del sindicato descubrieron en el curso de las negociaciones que los locatarios recibieron dineros producto de la venta de los accesos y los estacionamientos a la Caleta. Según nos relatan los dirigentes, los locatarios habrían recibido unos 34 millones de pesos, pero ellos mismos dudan de esta cifra, pues según afirman durante la temporada alta, en fines de semana cada local genera ventas no menores a 2 ó 3 millones de pesos. Un cálculo sencillo de los supuestos dineros recibidos, divididos entre todos los locales, no representa ni el mínimo de ingresos alcanzados en una semana de verano en dichos establecimientos.
Manifiestan su molestia con la mayoría de los locatarios pues nunca les informaron de dichos dineros, que, según los representantes del gobierno regional, debían ser también distribuidos entre los trabajadores como medida de compensación por las bajas ventas de la temporada.
Su desagrado aumentó cuando descubrieron que sus jefes simplemente les habían mentido, según cuentan “se sintieron utilizados”. Reconocen que si no se hubiesen movilizado nunca se habrían enterado de nada. Lo que es cierto de todo este asunto es que la autoridad regional trata de centrar el conflicto de los trabajadores de la Caleta hacia sus propios jefes, generando este conflicto entre ellos, de manera de desviar la atención del problema de fondo: la construcción del mall y el casino que atentarán a los puestos de trabajo tanto de garzones, como de cocineros, y por supuesto destruirá la fuente laboral de todos.
Los cursos de reconversión laboral
Otro de los ofrecimientos realizados por el gobierno regional para desmovilizar fueron cursos de capacitación que “faciliten la reconversión laboral”. A la fecha ya se concretó un curso de alfabetización digital, con una alta participación y entusiasmo de los trabajadores del sindicato. Esta medida representa un logro para los dirigentes entrevistados, pues según aseguran, antes de las movilizaciones de enero nunca se habían presentado ofertas de éste tipo a los trabajadores de la Caleta.
Sin embargo hay que estar alertas sobre el asunto, si bien es cierto este tipo de capacitaciones pueden ser útiles, al mismo tiempo puede llevar equivocadamente a creer que representan una solución a los problemas actuales, y crear falsas expectativas en los trabajadores, como ya ha ocurrido con casos emblemáticos como la formación de peluqueros entre los ex-mineros del carbón de Lota.
A todo lo anterior se suma el clásico actuar de las autoridades la firma de acuerdos que nunca se cumplen, como la habilitación de estacionamientos para los turistas, la mejora de los accesos a la Caleta, el ofrecimiento de habilitación de espacios que se mantienen hasta hoy cerrados, se ofrece señalética, cuestión que en la práctica es casi nula.
Todas ellas son medidas de dilación de las autoridades, constituyen un mecanismo de desmovilización, toda vez que los trabajadores no comprendan estos hechos, serán conducidos al engaño hasta ser cooptados por las instituciones de estado burgués- terrateniente quienes intentan hacer creer que les están solucionando sus problemas.
La represión
Otra vez se comprueba en la práctica el carácter reaccionario del estado burgués-terrateniente que persigue, reprime y hostiga a los elementos activos del proletariado.
Cuentan que el dirigente más joven del sindicato de Garzones durante las jornadas de protesta “estaba encargado”: fue blanco de los golpes de Fuerzas Especiales como escarmiento a su disposición más decidida hacia la lucha. Como parte del mismo plan del Gobierno Regional se escarmienta a un dirigente muy activo de los pescadores, que hasta entonces tenía fama de decidido y valiente entre todos los trabajadores del sector. Las amenazas en este caso consiguieron restarlo de nuevas movilizaciones.
En un principio el Sindicato de Garzones había logrado sumar a la movilización a otros gremios que trabajan en el lugar. Se habían sumado los pescadores artesanales, los dueños de los puestos de venta de pescado, los sindicatos de artesanos y vendedores, pero uno a uno dichos gremios se fueron restando de la movilización.
Toda esta situación consiguió generar cierto temor, el cual fue alimentado intencionalmente desde la autoridad, deslizando otra nueva amenaza, la posibilidad de perder lo ganado. Para los demás gremios involucrados esto desemboca en el repliegue, y hoy la percepción del presidente del sindicato es que “hay diferencia de intereses”.
Con el paso de las semanas estas acciones represivas desmoralizaron, socavaron la unidad de los gremios del sector, y quedaron participando sólo los que están directamente involucrados, es decir los miembros del Sindicato de Garzones.
El poder monopólico de las empresas de casinos
La imponente construcción del Casino y Mall en de San Antonio se encuentra representada por la Sociedad Casino de Juegos del Pacífico S.A., cuyo gerente general es Claudio Ronzoni, un gran burgués argentino que estuvo detenido en el 2004 por coimas a un funcionario del Estado de su país, encargado de las licencias de casinos (elclarin.com). Esta sociedad está administrada por el holding Grupo IVISA (Argentina -Chile), que entre sus principales clientes destacan el Banco de la Nación Argentina, The Bank of Tokyo, Telefe, Ministerio de Economía de Argentina y la Polla Chilena de Beneficencia, entre otros (El Mercurio).
La inversión total comprometida asciende a 28,9 millones de dólares, lo que genera grandes expectativas para la burguesía burocrática como al alcalde Omar Vera (ex UDI), quien declara en entrevista el 2006: “San Antonio hoy se ha puesto pantalones largos y hay muchas cosas que cuidar, partiendo por el aseo, ornato, iluminación de la ciudad, hermoseamiento de los frentes de nuestros locales comerciales y habitacionales” (elproa.cl). Y esto nada más por que los ingresos del casino generarán dinero directo al municipio y al gobierno regional, pues se cobra un 20% de impuestos sobre el ingreso bruto proveniente del juego, del que la mitad se destinará al municipio y la otra a los fondos de desarrollo administrados por los gobiernos regionales (elciudadano.cl)
Los datos aquí presentados son una muestra del poder monopólico que se está instalando en San Antonio, y explica las razones por las que las autoridades locales, al servicio de éstos, dilatan las demandas de los trabajadores de la Caleta Pacheco Altamirano, persiguen a los elementos más activos de los trabajadores, y vuelcan el conflicto hacia unos dineros entregados por esta empresa a los locatarios, que no representan ni una ínfima parte de la inversión realizada en el lugar.
Esto reafirma que el Sindicato de Garzones debe denunciar estos hechos, y no renunciar a la defensa de sus puestos de trabajo, considerando que la herramienta de la movilización constante es la única arma que tienen para enfrentar el poder de dicho monopolio y de la burguesía burocrática aliada a ellos. Cuando los dirigentes del sindicato afirman en la entrevista “estamos preparando a la gente para éste golpe”, es el camino correcto, preparar a las masas para la lucha por la defensa de los puestos de trabajo.
Perspectivas del Sindicato de Garzones
En algunas de las opiniones de los entrevistados se observa que se continúa pensando en los daños inmediatos de la construcción del mall y el casino. Existe una noción del potencial efecto de estas obras cuando aseveran “esta construcción se está comiendo a los más chicos”, pero se cree que los efectos vendrán en el largo plazo, no reparando en que el daño real no son únicamente los accesos y estacionamientos, sino que en el corto plazo la pérdida de los puestos de trabajo y de esta fuente laboral.
Cuando el dirigente del Sindicato declaró al Canal 2 de San Antonio en enero pasado “mi gente de qué va a comer, de qué va vivir”, demuestra lo desesperado de la situación, dicha situación a la fecha no ha cambiado, sino que empeora cada día y a la larga se hará realidad el testimonio de una vendedora ambulante que asevera a la prensa local “estamos de brazos cruzados”.
Es necesario subrayar que las acciones del Sindicato deben conducirse al problema de fondo, si hoy una preocupación ha sido la capacitación laboral, esto no puede representar el centro de su actividad, esto es útil, pero representa una mirada cortoplacista.
Es fundamental el trabajar por la unidad sindical, construir la conciencia colectiva en un sindicato joven y aprender a conducirse no como si estuvieran solos, explicar el problema a los compañeros de los demás gremios, analizar los efectos inmediatos y de más largo plazo de la instalación del casino. El defender sus puestos de trabajo contra la arremetida del casino y mall es una lucha que permite unir no sólo al sindicato sino a muchas otras personas y gremios: pescadores, vendedores, artesanos, acomodadores de autos y el pueblo de San Antonio en general. Hay que aprender a construir esta unidad.
Hemos verificado en terreno que ya han dado importantes pasos en la construcción de una unidad sindical, lo que se representa en que la asistencia a sus asambleas ha aumentado en los últimos meses, a la fecha mantienen más de 60 asistentes a cada reunión, lo que refleja la confianza de las masas en la organización. Esto es resultado de las movilizaciones de enero, de haber roto la inactividad y haber desarrollado movilizaciones sobrepasando la legalidad.
En pro de la unidad sindical son importantes las actividades de fortalecimiento como la celebración del Día del Garzón, el 7 de mayo. Esta energía que ha ido en aumento debe ser acrecentada aún más por el sindicato manteniendo la constante actividad en pro de sus demandas, discutiendo y planificando cursos de acción, todo para salir de la espontaneidad y pasar a la organización.
A lo ya avanzado deben sumarse: la difusión y discusión de los efectos del poder monopólico en su fuente laboral, planificar un camino de acción para desarrollar antes, durante y después de terminada la construcción del casino y el mall. Todo esto debe hacerse no renunciando a la lucha y movilización, buscando los momentos oportunos para desarrollarlas.
El que sectores del proletariado estén dispuestos a romper el silencio y estén interesados en que Nueva Democracia como periódico obrero, exponga sus planteamientos, necesidades, demandas y además que éste sea capaz de transmitir la experiencia y aprendizajes de otros trabajadores organizados, nos confirma el deber de la prensa obrera en la tarea de organización y estar al servicio del pueblo y sus luchas. Saludamos la iniciativa del sindicato de garzones, y alentamos a otros sindicatos y organizaciones de trabajadores a denunciar su actual situación.
Con ejemplos como el descrito, sacamos lecciones de las luchas del pueblo y de las tareas que nos quedan pendientes en perspectiva de la construcción del Partido Comunista MLM que pueda unir todas las luchas, en guerra popular, como un único torrente contra la gran burguesía y el imperialismo.- comenta este artículo... |