| |
Ley de subsidio al empleo juvenil: más precariedad laboral, más beneficios para la gran burguesía
El 25 de marzo pasado se promulgó la ley 20.338, que subsidiará el empleo de jóvenes entre 18 y 24 años, aprobada por unanimidad dentro del Parlamento en tan solo 17 días. Y es que en medio de la crisis, con cifras de desempleo juvenil que en sectores sobrepasan el 20%, todos los sectores de la clase dominante se unieron y actuaron rápidamente para cuidar sus intereses: beneficiar a la patronal, y contener el descontento de la juventud popular.
En medio de la recesión mundial, los pueblos del mundo sienten el peso de sus nocivas consecuencias. Los despidos suman millones y la oferta de puestos de trabajo sigue disminuyendo; en Chile en un año 100.000 personas han quedado desempleadas, pasando a engrosar la lista de los cerca de 700.000 cesantes. El Imacec de marzo mostró un índice de desempleo del trimestre diciembre-marzo del 8,5% promedio, y el desempleo juvenil, que generalmente duplica la tasa promedio, en algunas regiones sobrepasó el 20%. En realidad estas cifras son mucho mayores (ya que para determinar si alguien está desempleado, el Instituto Nacional de Estadísticas considera si la persona trabajó una hora durante la última semana; si efectivamente ha trabajado una hora, no se considerará desempleado). Y dentro de los jóvenes, los más afectados son la juventud popular. Si a esto se considera además las ascendentes protestas de los diversos sectores oprimidos, donde la juventud juega siempre roles fundamentales, para los enemigos del pueblo se volvió un imperativo adoptar medidas al respecto, evitar estallidos sociales y así mantener estable el actual sistema de dominación.
En este contexto se aprueba esta ley, que entrará en vigencia el 1 de junio próximo. Surge como parte del Plan de Estímulo Fiscal del gobierno para enfrentar la crisis económica mundial, en particular debido a los elevados dos dígitos de desempleo proyectados para el año 2009. Aunque como lo señalara Bachelet en su promulgación, sería una “medida permanente, que se va a proyectar en el tiempo”. Para su aplicación se estima un gasto de $50.000 millones, y subsidiará a 300.000 jóvenes y a sus patrones.
En lo medular, el Estado aportará un subsidio a la remuneración del joven en dos pagos, uno al trabajador y otro al empleador, siempre y cuando se cumplan los requisitos para acceder a él (ver recuadro). Se pagará en forma mensual tratándose del empleador, y en el caso del trabajador, éste podrá optar por su pago mensual o anual. Su administración corresponderá al Servicio Nacional de Capacitación y Empleo.
Aparentemente, es una medida benefactora para los jóvenes ya que el Estado les otorgará un subsidio pagadero mensual o anualmente, con lo que aumentará en un porcentaje su remuneración, pero como se señalaba más arriba, realmente a quien más favorece es a la patronal, y al actual sistema de dominación. Hay que considerar que los recursos del fisco provienen fuertemente del dinero del pueblo, quien paga el 19% de sus ingresos en el impuesto al valor agregado, en todo lo que consume a diario. Es el pueblo el que proporciona principalmente los recursos para costear los millonarios sueldos de los parlamentarios, jueces, ministros, la Presidenta, viajes y almuerzos de lujo, financia a las fuerzas de represión, etc. Y costea los gastos como los salvatajes a los bancos, a grandes empresas como las salmoneras, costea este Plan de Estímulo Fiscal y los $50.000 millones de la Ley de Subsidio Juvenil. Entonces, con la plata del mismo pueblo el Estado burgués terrateniente le paga parte del sueldo al pueblo, salva a sectores de la gran burguesía, y se subsidia a la patronal para rebajar sus costos de mano de obra.
Cabe destacar una nefasta consecuencia que esta ley acarreará para el conjunto de los asalariados: los patrones probablemente preferirán contratar a jóvenes de menos de 25 años de edad, y reemplazarán en lo posible a los trabajadores de 25 años o más, acentuando aún más inestabilidad laboral. Es la llamada “substitución laboral”. Este problema fue advertido en las discusiones en el Senado, como consta en las actas, pero no fue un tema relevante para ellos. En nada les importó, ya que la aprobaron sin vacilaciones.
Y además, por sobre todo, hay un objetivo político detrás de esta ley, que influyó para haberla aprobado por unanimidad: las clases dominantes se previenen de las peligrosas consecuencias que podría acarrear cientos de miles de jóvenes cesantes en este 2009 en medio de la crisis y recesión. “La crisis financiera sigue profundizándose y amenaza con transformarse en una crisis de inestabilidad política y agitación social en muchas partes del mundo” declaraba el secretario general de la ONU Ban Ki-Moon. Estas palabras son el reflejo del temor que existe detrás de uno de los gendarmes mundiales del sistema imperialista. Y el gobierno y el parlamento, están alertas ante esta realidad que se avecina.
No en vano los altos líderes de las asociaciones gremiales han mostrado su preocupación en este sentido. Luis Schmidt, presidente de la SNA (Sociedad Nacional de Agricultura), representante de los intereses de los terratenientes, señaló que lo peor que le puede pasar a un país son altos índices de desempleo, y lo peligrosa que podría volver el escenario en los próximos meses; que la prioridad era el “empleo, empleo, y empleo”. Idénticas declaraciones han realizado los voceros de gobierno, de oposición y otros dirigentes gremiales. Asimismo, se han mostrado conformes con esta medida. Como lo declarara el fascista Jovino Novoa, coinciden en que esta ley “es un paso en el sentido correcto”.
Conclusiones
Los jóvenes populares se han caracterizado históricamente por su alto nivel de explosividad y combatitividad, jugando roles centrales en los procesos revolucionarios ahí donde los ha habido. En la actual situación de opresión en que se encuentran, y considerando que se agudizarán las contradicciones durante el año 2009 y 2010, se vuelve un imperativo para las clases dominantes hacer algo frente a esta peligroso escenario. Así, la colusión se realiza en defensa de sus intereses. Si recordamos el movimiento secundario, ocurrió similar situación: todos se unieron de las manos para celebrar el acuerdo de la mesa negociadora. Es que cuando el pueblo se moviliza, los dominadores tiemblan.
Esta ley no constituye una solución para la juventud popular. No apunta a resolver la precariedad laboral, los salarios continuarán siendo miserables y cuando más, se recibirá un pequeño pago mensual o anual que probablemente será para costear deudas, por lo que beneficiará realmente a la burguesía financiera. Generará un mayor desempleo en otros rangos etarios, todo lo cual que se profundizará con la actual crisis.
Y los otros beneficiados serán los patrones; sin embargo hay que distinguir, ya que no favorecerá a todos por igual. Los más beneficiados serán los sectores de la mediana y sobre todo, de la gran burguesía, que tienen contratados a muchos trabajadores, cientos o miles. Son ellos los que rebajarán más costos gracias al subsidio, mientras que para los micro y pequeños empresarios, que contratan a pocos trabajadores, el subsidio no representará una suma muy significativa, por lo que no será relevante para evitar quiebres o cierres. Para las micro y pequeñas empresas, este plan de subsidio al empleo no les garantiza en lo absoluto la solvencia para proseguir con su actividad económica. En resumen, esta ley no está pensada mirando el beneficio ni de los jóvenes populares, ni de los trabajadores en general, ni de las micro y pequeñas empresas, sino que en interés de la gran burguesía y de los terratenientes; además es una medida que intenta velar por la estabilidad del actual sistema de explotación, procurando evitar lo inevitable: la justa rebelión popular.
Porque las condiciones materiales de vida de las masas cada vez se vuelven más precarias, esta ley no podrá contener la lucha que vendrá.
¡Arriba las protestas de la juventud popular!
----------------------------------------------------------------
Veamos específicamente en qué consiste el subsidio. El fisco pagará un porcentaje de la remuneración de hasta un 30% por la contratación de los jóvenes que pertenezcan a los dos primeros quintiles, y cuyos ingresos anuales sean inferiores a $4.320.000, o sea, $360.000 mensuales. Al patrón le corresponderá 1/3 del subsidio, y al trabajador le corresponderá 2/3 del subsidio. El monto variará dependiendo de las remuneraciones percibidas.
Para los sueldos de hasta $200.000, el subsidio corresponderá al 30% de la remuneración bruta mensual: 20% se entregará al trabajador -ya sea dependiente o independiente- y 10% se entregará al patrón. Un ejemplo: si un trabajador gana $180.000, el subsidio será de $54.000 (monto correspondiente al 30% de $180.000), de los cuales se pagará $36.000 al trabajador (correspondiente al 20% de $180.000) y $18.000 al patrón (correspondiente al 10% de $180.000). Por lo tanto el patrón otorgará de su bolsillo no ya $180.000, sino que $162.000 mensual, ya que los $18.000 restantes para completar su remuneración los pagará el Estado. Y el trabajador recibirá además de los $180.000 mensuales, el 20% que le pagará el Estado, correspondiente a $36.000 por cada mes, los que se pagarán en forma mensual o anual. O sea, recibirá al mes $216.000, o bien, $180.000 mensuales y una vez al año la cantidad de $432.000.
En el caso de remuneraciones entre $200.000 e inferiores a $360.000, el subsidio corresponderá a la cantidad que resulte de restar al 30% de $160.000 el 30% de la diferencia entre la remuneración bruta mensual y $200.000. Un ejemplo: si un trabajador gana $300.000 bruto, el subsidio se calculará restando a 48.000 (que corresponde al 30% de $160.000), 30.000 (que es el 30% de 100.000, correspondiente a la diferencia entre la remuneración bruta mensual de $300.000, y $200.000). Por lo tanto, el subsidio corresponderá a $18.000, de los cuales 1/3 se pagará al patrón en forma mensual, y 2/3 se pagará al trabajador en forma mensual o anual.
En resumen, el patrón pagará de su bolsillo $294.000 mensual, el trabajador recibirá mensual bruto $300.000 (ya que $6.000 los pagó el Estado), y anualmente recibirá $144.000 ($12.000 x 12 meses = 144.000) o bien, recibirá mensualmente $312.000.
Tratándose de trabajadores independientes, deberán acreditar que realizan un trabajo formal y permanente durante el año, y si perciben una remuneración inferior a $4.320.000 anual, podrán acceder al subsidio y al porcentaje correspondiente según las fórmulas antes explicadas.
comenta este artículo... |
|