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Protestan contra autoritarismo y malos manejo de decano
Estudiantes de derecho de la Universidad de Chile se toman la facultad
El día 29 de abril los estudiantes de derecho de la Universidad de Chile se tomaron las dependencias de la Facultad de Derecho para exigir la renuncia del decano y de los principales cargos directivos. Una de las razones que justifican las medidas de los estudiantes es el autoritarismo y excesivo centralismo con que ha actuado este agente del fascismo y de la gran burguesía. Estos directivos se han convertido en uno de los obstáculos para la lucha para la conquista de demandas democráticas de los estudiantes.
Si bien es cierto, el movimiento se gatilla por una denuncia de un grupo de profesores contra el decano Roberto Nahum, como el responsable de una serie de irregularidades cometidas durante los dos períodos que lleva en dicho cargo, esto permite dejar al descubierto una serie de problemas que afectan a esta Facultad, pero que son una manifestación de cuestiones de fondo que arrastra la educación superior en nuestro país.
Estos problemas son una cada vez mayor penetración del imperialismo en las universidades chilenas así como la subsistencia de retrógrados mecanismos en la educación de los estudiantes. El objetivo de todo esto es que el alumno termine siendo un sujeto servil a los intereses de los grandes propietarios chilenos y extranjeros. Y por el contrario, pretenden que bajo ningún motivo estén al servicio de las grandes mayorías nacionales.
El petitorio de los estudiantes
El petitorio, aprobado por el 80% de los estudiantes, contempla la creación de un Proyecto de Desarrollo Institucional, el reestablecimiento del claustro académico -en el que ningún estamento tenga más del 50% de los votos-, la renuncia del decano y los principales cargos, y el establecimiento de la democracia interna -a través del Consejo de Escuela en reemplazo de actual Consejo de Facultad-.
La discusión se realiza a diario, a través de las asambleas de generación, y de la asamblea de toma (en la que participan todas las generaciones), y se organizan en comisiones (finanzas, aseo, comunicaciones, actividades internas, casino, seguridad). La voluntad de la mayoría de los estudiantes movilizados está por no deponer esta toma sino hasta que se garantice el cumplimiento del petitorio. Hasta el domingo 3 de mayo las negociaciones no habían avanzado debido a las vacilaciones de la mesa directiva del centro de estudiantes, encabezadas por los oportunistas “Autónomos” (cercano a la SurDa). Las juventudes de la concertación (Democracia Cristiana, Juventud Socialista, radicales socialdemócratas) han apostado al desgaste de la movilización, mientras que en el revisionismo (JJ”CC”) se soban las manos para las elecciones del CED. El gremialismo se opone abiertamente a la toma, instigando e intentando desacreditar al movimiento estudiantil.
El imperialismo en la educación superior
Las causas de la crisis en la Facultad de Derecho están relacionadas con el actual sistema de educación superior, no se pueden separar. Ellas son producto de una política educacional en la que la educación no se considera como un derecho sino como un servicio más dentro de un cada vez más centralizado régimen de propiedad de los establecimientos, con ejes centrales de “estudiante-usuario”, basada en el endeudamiento a largo plazo y por altísimos montos, respondiendo a los planes y programas del Banco Mundial tales como el programa de Mejoramiento de la Calidad y Equidad de la Educación Superior MECESUP (rigió desde 1999 hasta 2005) y MECESUP 2 - Bicentenario (desde el año 2005 hasta el año 2012). Asimismo ocurrirá con la futura reforma del sistema de Educación Superior, la cual estará basada en el informe elaborado por la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE) junto al Banco Mundial. Este documento, titulado “Revisiones de políticas nacionales de educación: la educación superior en Chile” fue dado a conocer en el mes de abril por el Ministerio de Educación, y el gobierno ya le dio pleno respaldo. Así lo señaló la actual jefa del departamento de Educación Superior de Mineduc, Sally Bendersky: “enfrentamos grandes desafíos y contamos con un sistema maduro y preparado para una reforma de segunda generación en Educación Superior a la luz de las recomendaciones de la OCDE y el Banco Mundial”.
Los beneficiados con estas políticas educacionales son la gran burguesía (banqueros, financistas, industriales) y terratenientes: los “estudiantes-usuarios” se endeudan con los primeros, a la vez que se produce conocimiento al servicio de los intereses de ellos. Mientras, miles de jóvenes sin capacidad de endeudamiento, ven cerradas las puertas a su derecho a la educación.
Los efectos lógicos de este modelo de educación son el autoritarismo, la falta de democracia interna, y la ausencia de un proyecto de desarrollo institucional con una formación crítica y al servicio de las necesidades del pueblo, entre muchos otros.
Luchar por la democratización, por el co-gobierno, por una educación al servicio de las necesidades del pueblo, es inseparable de la lucha por la gratuidad, y esto implica una lucha contra el imperialismo, sus lacayos y sus políticas para la educación en Chile.
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