| ¡CONTRA LAS ALZAS, LA CESANTÍA Y LA FARSA ELECTORAL
IMPULSAR LA PROTESTA POPULAR !

El orden legal vigente, a la sombra del mandato del imperialismo yanqui, exige cumplir con una nueva farsa electoral. En estos momentos en que se viene produciendo un nuevo ascenso de la lucha de masas esta tarea del viejo Estado se vuelve crucial para las clases dominantes como la principal forma política destinada a utilizar y engañar a las masas más atrasadas del pueblo e ilusionarlas en la posibilidad de cambiar su situación de miseria y explotación sin mayores sacrificios. Frente a esto los revolucionarios comunistas hacemos el siguiente llamado:
1. En el campo y en la ciudad la situación se va haciendo más aguda. El proletariado, en especial sus capas asalariadas más pobres, vienen soportando desde hace décadas condiciones laborales de extrema explotación. Las amenazas, el terror y los despidos son pan de cada día. Nadie tiene asegurado el trabajo. La cesantía hunde en la desesperación y desintegración a la familia proletaria. Para colmo, sobre todos ellos se viene descargando el peso de la crisis. La arremetida contra el pueblo comienza a hacerse sentir cada vez más. Con gran contento de explotadores y chupasangres, el gobierno viene adoptando todo tipo de medidas para traspasar al pueblo los efectos de la crisis económica. Es así como la inflación provoca la caída sistemática del poder adquisitivo de los salarios de los obreros, dicho de otro modo, el alza constante del precio de los alimentos y otros productos básicos hacen más terrible la sobrevivencia de la clase.
Para mantener la acumulación de capital de los grandes monopolios, se le quitan sus pocos pesos a cientos de trabajadores por cuenta propia y a pequeños comerciantes que se desgastan en extensas jornadas de trabajo; a los campesinos se les arrebata lo poco que ganan mediante la presión a la baja de los precios de sus productos además del alza permanente en los costos de semillas, insumos y fertilizantes; o peor aún, les quitan sus tierras por sus deudas impagas; también, la burguesía media es restringida cada vez más, mientras el capital financiero de la gran burguesía aumenta crecientemente sus caudales.
El pueblo aún no se recupera de la crisis anterior y ya comienzan a sentir los golpes de la actual; el gobierno reaccionario mediante su Ministro del Interior, el cretino Edmundo Pérez Yoma (PDC), llama a “apretarse los dientes”, como si los pobres ya no los tuvieran apretados. En cambio, el imperialismo, la gran burguesía y los terratenientes concentran en sus bancos inmensas ganancias gracias al su sudor y sangre del proletariado y demás trabajadores.
2. Pero el pueblo también ha venido desarrollando su protesta frente al abuso y la explotación. Por todas partes del país el proletariado se rebela, sale a las calles, enciende neumáticos, corta el transito y se enfrenta a las fuerzas del orden (cobardes asesinos de obreros, estudiantes y mapuche).
En este sentido los estudiantes secundarios y su lucha por el derecho a educarse han marcado un antes y un después en el movimiento estudiantil. Los hijos del pueblo reclaman el fin a los reaccionarios planes imperialistas para la educación. El gobierno ha respondido con más represión, con detenciones arbitrarias, secuestros y amedrentamiento a los estudiantes movilizados.
En otro ámbito, la militarización de la Araucanía no ha logrado detener la lucha del pueblo mapuche por la recuperación de sus tierras. Asimismo, en Tomé y Lota las masas se han volcado a las calles para exigir mejores condiciones de vida.
Por su parte, el gobierno reaccionario y pro-yanqui de Michelle Bachelet es incapaz de satisfacer las demandas mínimas del pueblo; los programas estatales para los pobres tratan únicamente de corromperlos devolviéndole algunas migajas de todo lo que le han robado y explotado.
La lucha del pueblo por defender sus conquistas o arrancar nuevas va dejando en evidencia el carácter antipopular del Estado chileno, que no es más que la dictadura de grandes burgueses y terratenientes contra la clase y el pueblo. Dictadura contra las masas empobrecidas para explotarlas más y reprimir su justa protesta que viene en ascenso; dictadura al servicio del imperialismo para profundizar nuestra condición semicolonial, defender al capitalismo burocrático y a la semifeudalidad subsistente.
3. Ante este panorama el recambio en los gobiernos locales es crucial para engañar a las masas; el municipio, aclaremos, es una institución estatal al servicio de las clases dominantes para contener y amortiguar el creciente descontento popular. Las elecciones son profundamente contrarrevolucionarias y la única posibilidad de utilizarlas es para hacer propaganda sobre su verdadero carácter. Es por ello que llamamos a iniciar una campaña anti-electoral destinada a poner en evidencia la naturaleza reaccionaria de las elecciones municipales, parlamentarias y presidenciales. Pero utilizar activamente las elecciones no implica inscribirse o llevar candidatos. Al contrario, significa explicar a las masas por qué no hay que votar, por qué no hay que inscribirse y por qué es necesario impulsar la protesta popular.
Sin embargo, también implica tener una clara perspectiva de hacia donde dirigirnos. Es por ello que debemos hacer crecientes esfuerzos y preparativos para que la protesta popular desborde abriendo paso a la incontenible guerra popular. Esto sólo se logrará en la medida que el movimiento revolucionario barriendo con el podrido revisionismo se integre al movimiento de masas; en la medida que éstas comprendan la necesidad de la violencia revolucionaria para transformar el mundo, es decir, demoler el Estado burgués-terrateniente, confiscar la propiedad de los grandes explotadores y expulsar al imperialismo. En este sentido la fundación de un verdadero Partido Comunista basado en la ideología científica del proletariado, el marxismo-leninismo-maoísmo, es la única garantía para asegurar una fusión indisoluble entre los revolucionarios y el movimiento popular, conquistar la nueva democracia, todo esto como una primera etapa en el avance ininterrumpido al socialismo y el comunismo.
La lucha anti-electoral es una manifestación de la lucha de clases general. Nos resistimos a votar por quienes nos han de seguir oprimiendo un nuevo período. Ser anti-imperialista exige hoy en día luchar contra las elecciones. Es por ello que la lucha por la defensa del salario, la protesta contra los despidos y el desempleo, la lucha por salud, transporte y educación, debemos impulsarla como parte de la lucha anti-electoral. Igualmente, hagamos de las huelgas manifestaciones anti-electorales.
Su rica experiencia le enseña a las masas que nada se ha logrado votando salvo aumentar las cadenas.
4. Para participar de esta campaña anti-electoral reúne a tus cercanos y organízalos en Comités Anti-electorales. En estos comités, podrán discutir el papel reaccionario de las elecciones, analizar la situación mundial y la opresión imperialista a los pueblos. Pero lo más importante es que se preparen las acciones de propaganda y contrapropaganda, se organice la agitación y se movilice a la mayor cantidad de personas posibles: con los compañeros del sindicato se puede salir a rayar o tirar panfletos; en la empresa donde trabajan o en los paraderos escribir consignas llamando a no votar ni inscribirse y destruir la propaganda electoral. Con los vecinos de tu población o barrio, juntando restos de pintura, se pueden ocupar las principales murallas rayando las consignas de la campaña. En el colegio y restantes centros de estudio, los estudiantes pueden hacer grafitis anti-electorales, también en la calle pueden rayar encima de la propaganda electorera.
Estas pueden ser las consignas para la campaña:
¡No votar, preparar la guerra popular! ¡No votar, desarrollar la protesta popular! ¡Ni votar ni anular, a la calle a protestar! ¡Abajo los falsos comunistas, oportunistas y electoreros! ¡Desenmascarar la farsa electoral! ¡Guerra Popular por una República de nueva democracia! ¡A Protestar y no a votar! ¡A sabotear la propaganda electoral! ¡Elecciones No, protesta popular Sí! ¡Protesta popular contra el circo electoral!
¡Viva la Campaña Anti-electoral!
¡Impulsemos la protesta popular!
Unión de Revolucionarios Comunistas (Marxista-Leninista-Maoísta) de Chile
Agosto, 2008
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