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Huelga legal en el sindicato Líder de Gran Avenida
“En Líder tenemos sueldos bajos, siempre”
El jueves 24 de julio nos comunicaron que los trabajadores del Hipermercado Líder del 16 1/2 de Gran Avenida habían decidido iniciar una huelga, lugar en que se concentraron muchas personas apoyándola y que, por supuesto, se encontraban resguardados por un contingente de Fuerzas Especiales, los guardianes del gran capital.

Cinco días ininterrumpidos de huelga corrían cuando visitamos la huelga del mayor sindicato de empresas Líder a nivel nacional (29 de julio), sindicato cuya adhesión bordea los 350 miembros. El ajetreo rutinario de la zona, paradero 16 1/2 de Gran Avenida, se vio interrumpida por los sonidos de pitos, batucadas, pancartas, lienzos, olla común y tarreos.
En un comunicado público del Directorio Nacional del Sindicato se plantean las condiciones objetivas que conducen a la huelga: en los últimos 8 años los trabajadores de Líder mantienen intactas sus condiciones laborales, sólo han experimentado variaciones salariales que dicen relación con reajuste del IPC, además de una negociación colectiva anterior que resultó un retroceso, pues al no llegar a acuerdo, asistieron a jornadas de mediación con la empresa (buenos oficios) negociaciones que no llegaron a buen puerto, para evitar la huelga en dicha oportunidad, no les quedó otra que firmar por tres años el mantener sus condiciones laborales estancadas, esto es firmaron el artículo 369 del código del trabajo, que dice que las condiciones de trabajo se mantienen por 18 meses, para luego volver a negociar.
Es así que en ésta oportunidad no tuvieron miedo de votar la huelga, y tampoco han manifestado temor a los amedrentamientos de la empresa y de las fuerzas represivas.
Antes de la huelga, el conglomerado D&S había hecho ofrecimientos mezquinos como mejorar algunos bonos de productividad: asistencia, puntualidad y venta honesta, para variar nada sustancial y para mayor molestia ha sostenido la misma política que venimos denunciando en Nueva Democracia, la táctica de presionar a los trabajadores a firmar convenios colectivos, situación que niega el derecho a la huelga a los trabajadores y busca destruir los sindicatos deteriorando la confianza de los trabajadores creando ilusiones en ofrecimientos que resultan paupérrimos. En éste caso puntual, durante la negociación colectiva la empresa oferta sólo ciertos bonos como el de asistencia, puntualidad, venta honesta, cuyos requisitos para ser adquiridos no están al alcance de quienes trabajan, pero de aumentos reales en los salarios, nada. De esta manera, la huelga toma la forma de indefinida hasta encontrar una solución al conflicto.
Durante nuestra visita pudimos recoger la impresión de los propios trabajadores movilizados, quienes nos relataron sus demandas; un alza real de sus salarios de un 10%, monto que traducido en cifras significa incrementar sus actuales salarios a $250.000, además de la aspiración de mejorar bonos como los de Navidad, Fiestas Patrias y los premios que reciben, junto con esto plantean que es fundamental tener mejores condiciones para trasladarse al trabajo y un bono de término de conflicto de $250.000.
En forma paralela se denuncia que durante el transcurso de la huelga, D&S ha incurrido en varias prácticas antisindicales, a saber: la contratación de rompehuelgas o reemplazos que han sido denunciados ante la Inspección del Trabajo con la consiguiente multa, sin embargo, Líder no tiene problemas en pagar estas multas con tal de frenar la huelga. Frente a esta política, un dirigente señala: “Líder está pagando multas millonarias debido a la fusión que iban a hacer con Falabella”, sin embargo, no es capaz de pagar los dineros que demandan justamente sus trabajadores. Otras medidas para romper el movimiento corresponden a amenazas de despidos masivos.
Los propios trabajadores movilizados nos comentan, que los amedrentamientos, no sólo se ha presentado por parte de la empresa, de hecho esta tiene como aliada a la policía. “Usted puede ver como están acá (haciendo de guardias privados y en una cantidad desproporcionada respecto a los huelguistas)”.
Llama la atención sin embargo que los trabajadores movilizados mantienen la moral alta y decisión de soportar las presiones que vienen desde la empresa, lo que se manifiesta en sus declaraciones: “Si tenemos que estar 34 días, estaremos 34 días”, afirmando además “hasta las últimas consecuencias”.
Para los dirigentes este conflicto no ha llegado a la opinión pública debido a que “Líder tiene compradas todas las formas de difusión, tanto de prensa escrita como radio y televisión”. Un ejemplo de esto fue la respuesta que recibieron del diario La Cuarta que tajantemente expresó: “váyanse de acá, el Líder es cliente nuestro y no podemos ir en contra del Líder”.
Respecto al papel que juega el trabajador en empresas Líder, el dirigente señala: “Nosotros somos la máquina de plata que ha ayudado a enriquecerse a estos caballeros y a nosotros no se nos ha dado nada, al contrario cada día se nos reprime más, se nos asusta más”.
“Que se nos reivindiquen nuestros sueldos, nuestras leyes sociales, que se nos respete como tales; nosotros somos los que ayudamos a enriquecerse a estos grandes conglomerados económicos”. comenta este artículo... |
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