| Alza generalizada de precios continuará durante el 2008
En el año 2007 el índice de precios al consumidor alcanzó 7.8%, muy por sobre el rango esperado por la burguesía monopolista que, desde la dirección del Banco Central, espera mantener una inflación (al menos en las estadísticas) entre 2% y 4%.
De los ocho grupos que componen la canasta del Índice de Precios al Consumidor (IPC), las mayores alzas se han dado en aquellos elementos imprescindibles: alimentación, vivienda, educación y otros. Estas enormes alzas ni siquiera han podido compensarse con la disminución de los precios de artículos importados para ajustar las cifras a las expectativas de los administradores financieros del Estado.
“La inflación afecta a todos” decía en noviembre el parlamentario Julio Dittborn. Pero para el proletariado y el pueblo chileno tanto o más relevante que el 7,8% que “afecta a todos” es el alza de los precios de los productos básicos, en los cuales las masas populares gastan prácticamente la totalidad de sus sueldos.
Reajustes salariales
La legislación laboral chilena considera reajustes salariales anuales para los trabajadores del país en un monto igual al IPC. El 7,8% de reajuste de los salarios, por tanto alcanzará al parlamentario Dittborn y los demás representantes de la burguesía monopólica chilena para cubrir las alzas de alimentos y además“aprovechar” la baja en los precios de los bienes importados.
Pero para la mayoría del pueblo chileno, han resultado claramente insuficientes. A modo de ejemplo: los $144.000 del sueldo mínimo establecido en junio pasado se han visto reducidos por una inflación acumulada (oficial) de 5,1% desde esa fecha sin contar la inflación de enero 2008. Así, el salario mínimo real es hoy de aproximadamente 137.000, casi igual al de junio pasado. El alza real quedó en cero.
Se avecinan nuevas alzas
Para este año 2008 se prevén nuevas y mayores alzas. Ya se han anunciado alzas en la electricidad, el gobierno ha debido intervenir en el precio del combustible, algo similar tendrá que hacer para atender a la demanda de la burguesía agroexportadora que requiere un mayor precio para el dólar y con él, de los artículos importados (en Chile, casi todo).
Peor aún, muchos precios se reajustan automáticamente por inflación -vía UF- por lo que las alzas de precios antes mencionadas se transforman automáticamente en mayores alzas.
Ante esta situación, es importante que los revolucionarios tomemos la ofensiva en denunciar las alzas, pues sólo empeoran las condiciones de vida del proletariado y el pueblo.
Asimismo, sin dejar de sostener la lucha por la defensa y la mejora de los salarios y las condiciones laborales, debemos explicar la insuficiencia de las luchas por beneficios económicos, dado que cualquier aumento salarial queda anulado inmediatamente con las alzas de precios que nos impone la gran burguesía.
Todo indica que los asalariados deberemos afrontar fuertes luchas, superando la tendencia a la lucha aislada de los sindicatos y gremios por demandas económicas, para pasar a la unidad de las luchas del pueblo por objetivos políticos revolucionarios, los únicos que permitirán defender y ampliar las conquistas a medida que se obtengan.
Por la unidad de las luchas del pueblo contra las alzas
¡Fortalecer los sindicatos y las
organizaciones populares!
¡A organizar la protesta popular!
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