Los estudiantes dicen No a las alzas
¡LA LUCHA POR EL PASE ES OTRO ARGUMENTO
PARA LA LUCHA DE CLASES!

En el comienzo de este nuevo año, a las habituales luchas estudiantiles porteñas (créditos, becas), se les sumó otra, la que ataca directamente a los bolsillos de las familias populares.

Efectivamente, la pretendida imposición por parte del empresariado transportista del alza a las tarifas de locomoción colectiva de $120 a $ 150, y del valor de la tarjeta del pase escolar de $4.000 a $6.000, sumado al retiro de los beneficios de los estudiantes de la región, fueron los gatillantes para encender los ánimos de estudiantes. Años atrás estos beneficios se habían conseguido gracias a movilizaciones de los estudiantes. El alza no dejó indiferente a nadie.

Valparaíso es la única región que tiene beneficios especiales estos consisten en: tarifa escolar de lunes a viernes hasta las 12:30, el día sábado hasta las 21:00 horas, domingos, festivos, enero y febrero se cancela la tarifa local de la zona.

La Movilización

El día 30 de marzo se iniciaron las protestas, llegando a siete manifestaciones hasta el 21 de abril. En estas protestas la represión ha sido severa dejando a 1.022 estudiantes detenidos, según cifras oficiales.

A estas movilizaciones también se han unido los cesantes de la región, para hacer un llamado de atención a la indiferencia expresada hasta hoy por el gobierno, hay que tomar en cuenta que Valparaíso es una de las regiones con las tasas de desempleo más altas del país.

El rol de los secundarios

Los estudiantes secundarios han radicalizado cada vez más sus protestas. Tempranamente la precariedad y carencias que les afectan, los impulsan a bajar de los cerros y enfrentarse sin miedo a la represión. Esta situación ha generado un distanciamiento con los sectores reformistas que dirigen las federaciones de los universitarios, quienes tratan de controlar y contener las protestas de los secundarios. Mas allá de esta situación, solos o acompañados han protestado una y otra vez; preocupando sobremanera a las autoridades educacionales, entre otras razones, por el gran ausentismo escolar. Los colegios reciben la subvención del estado según la asistencia diaria de los estudiantes.